Ley Bases en el Senado: de diálogo y consenso a látigo y aprietes

El RIGI y la presión por votar a libro cerrado complican los planes del Gobierno en el Senado. Presiones a favor y en contra de la ley en un escenario de paridad. El rol del gobernador tucumano y las nuevas amistades del presidente.

8 Mayo de 2024
Osvaldo Jaldo, nuevo mejor amigo del gobierno, y su presión sobre los senadores tucumanos para que voten a favor de la ley
Osvaldo Jaldo, nuevo mejor amigo del gobierno, y su presión sobre los senadores tucumanos para que voten a favor de la ley LQC

En Casa Rosada dicen estar a dos votos del número mágico que le permitiría al oficialismo alzarse con su primer triunfo legislativo. Sin embargo, el primer día de discusión en el Senado dejó más dudas que certezas. 

Los legisladores cuestionaron el tratamiento exprés y exigieron la presencia de más expositores. La iniciativa de UP fue acompañada por otros bloques y senadores provinciales que el gobierno se apuró en contar como aliados. 

Maximiliano Abad, de la UCR,  fue uno de los que cuestionó el apuro del gobierno: "Si estuviste cuatro meses en Diputados, acá no lo vas a aprobar en dos semanas". En el mismo sentido se pronunció el entrerriano Edgardo Kueider: "No quiero que esto sea un debate a libro cerrado", expresó. 

Por la noche, 4 de los 5 gobernadores radicales armaron de urgencia las valijas y viajaron hasta Buenos Aires para reunirse con sus senadores. El objetivo fue aquietar las aguas y ordenar la tropa. Hubo pases de facturas y tirones de orejas. Más temprano, Lousteau, Blanco y Abad habían protagonizado cruces encendidos en el plenario de comisiones. Los gobernadores temen no poder mantener el bloque unido durante la votación. El rechazo al DNU cuenta como antecedente pero también el tratamiento en diputados donde el bloque votó dividido. Sin ley no hay paraíso. 

TUCUMÁN, A LOS LIMONAZOS 

El gobernador colaboracionista Osvaldo Jaldo -uno de los nuevos mejores amigos de Milei- intenta ordenar a los suyos después de haber logrado el refinanciamiento de una deuda de casi 80.000 millones de pesos con la Nación y una modernización de su Aeropuerto. En público, Jaldo se muestra dialoguista: "Soy muy respetuoso, el voto es de ellos, pero les digo que representan a una provincia que se va a ver beneficiada". Sin embargo en privado el tono cambia.

El tucumano está nervioso porque cree que el oficialismo no llega con los números. La primera en sufrir aprietes fue Sandra Mendoza. Jaldo la citó en privado y le pidió el acompañamiento de la Ley Bases para que su marido, intendente de Famailllá, "tenga recursos". Por ahora, Sandra Mendoza asegurá que solo acompañará el pacto fiscal.

Otra duda recae sobre Juan Manzur, de quien se especulaba podría excusarse con un viaje al exterior el día de la votación. En su entorno dicen que votará en contra y que "es su posibilidad de volver al poder en Tucumán".

En esa provincia creen que el paro de la CGT será determinante en Famaillá, el municipio de Sandra Mendoza, donde la actividad principal es el empaque de limones y arándanos. Si la adhesión es fuerte la presión para Mendoza será mayor y no solo política.

Se dice que el Senado es la Cámara menos sensible al pulso de la calle, por eso el oficialismo quería dictaminar el mismo Jueves cuando la CGT hará su segundo paro general. Por ahora el poroteo no acompaña y los plazos comienzan a estirarse.