Ley Bases: la Patagonia Rebelde jaquea al gobierno, pero Guga les da respiro

Los senadores santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano llamaron a no dar quórum y rompieron el optimismo de la Casa Rosada. Abandono de cocktail, llamadas de urgencia y matemática que hace sufrir. Crónica de un gobierno desesperado por tener su primera ley.

12 Junio de 2024
Los santacruceños no darán quórum
Los santacruceños no darán quórum LQC

Todo era risas en el gobierno libertario por la tarde del jueves hasta que estallaron dos bombas en el Senado. Por un lado, la filtración del expediente para la designación de la senadora neuquina Lucila Crexell como embajadora argentina ante la Unesco, por el otro la publicación del video de dos senadores santacruceños en rebeldía incitando a no dar quórum y denunciando el incumplimiento de acuerdos previos. El rechazo de Unión por la Patria sumado a los dos patagónico rebeldes y la falta de acompañamiento de Martín Lousteau puso al gobierno de la libertad contra las cuerdas.

El último golpe llegó desde bien al sur y pegó fuerte. Los senadores José María Carambia y Natalia Gadano mostraron su desconfianza en el Gobierno y pidieron que primero se trate la reforma fiscal y la modificación de la fórmula jubilatoria antes de avanzar en la nueva versión de la "Ley ómnibus". Para los senadores: "Si no, no hay ninguna seguridad de ningún tipo de que cumplan con los pactos y los acuerdos". No son pocos los que temen que el oficialismo no respete los acuerdos que se obtuvieron en las negociaciones de estas semanas y que en Diputados se vuelva a la ley original. 

El gobernador de la provincia de Santa Cruz, Claudio Vidal, había visitado esa misma tarde la Casa Rosada, pero no se llevó las definiciones que esperaba. El gobierno santacruceño dice que "las negociaciones con Nación siguen abiertas" pero supeditadas a temas estratégicos vinculados a la producción energética de la provincia. Visiblemente nervioso, Guillermo Francos, que había asistido a un encuentro en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires dijo a la prensa en el lugar: "Es una novedad que haya un llamado a no dar quórum. No sé de dónde salió. No me guío por rumores". Sin embargo, el jefe de Gabinete abandonó intempestivamente la cita para seguir de cerca las negociaciones que había delegado en su número dos, José Rolandi, operativo desde el Congreso.

SUBEN LAS ACCIONES DE GUGA

Promediando la tarde, la vice Victoria Villarruel convocó de urgencia al senador Martín Lousteau para garantizar el quórum. El radical le confirmó que habilitará el debate, y el gobierno respiró aliviado. El ex ministro de Economía tiene su propio dictamen pero debe votar para que la sesión no se caiga, aunque lo haga en contra del proyecto oficial. Mientras no abandone el recinto, Lousteau será funcional al Gobierno. Para el radical es todo ganancia: se desmarca de Javier Milei al tiempo que no podrá ser acusado de boicoteador. Además, en la votación en particular, con sumar un voto, el titular de la UCR podrá reescribir el contenido de cada artículo.

lousteau
Martín Lousteau aseguró que dará quórum. 

El oficialismo está confiado en que conseguirá la aprobación de la ley. En el peor de los casos terminarían empatados en 36 con los votos de los radicales, el PRO, La Libertad Avanza y los federales, dejando la definición en manos de Villarruel que presidirá la sesión hasta entrada la noche, cuando el presidente Javier Milei aborde su vuelo rumbo a Europa. Otra vez. Cuando esto ocurra, la sesión quedará en manos de Bartolomé Abdala, vicepresidente provisional del Senado.

El nuevo viaje de Milei interfiere la dinámica de la votación. Si Villarruel queda al frente del Ejecutivo no puede cumplir roles legislativos. Entrada la noche, una teoría maliciosa copó el debate en redes ante la posibilidad de desempate vía autoridad provisional del Senado. Algunos jueces plantean que el doble voto de un senador sería inconstitucional. Uno de esos jueces es Manuel García Mansilla, candidato del Gobierno para la Corte Suprema. La polémica, por ahora acotada al mundo digital podría presagiar que la discusión se judicializará.

Así las cosas el gobierno quiere que la Ley "salga como salga". Saben que pueden perder artículos importantes en el camino como la reinstalación de la cuarta categoría de ganancias. No les importa, por ahora alcanza con la aprobación en el Senado para evitar, creen, corridas cambiarias y destrabar el desembolso de un nuevo acuerdo con el FMI. Todo prende de un hilo y los libertarios lo saben. Será una definición a todo o nada.