Crueldad sin fin: ni siquiera responden qué pasó con medicamentos para pacientes con cáncer

Un nuevo escándalo en el Ministerio de Capital Humano llegó a la justicia. Esta vez, el diputado Juan Marino pidió que se intime a Sandra Pettovello a brindar información vinculada a la no entrega de medicamentos oncológicos. El legislador había hecho un pedido de información pública pero los tiempos se vencieron. La ministra que resiste en el cargo a pedido del presidente Javier Milei acumula una lluvia de denuncias.

10 Junio de 2024
Sandra Pettovello
Sandra Pettovello LQC

Así como miles de comedores en todo el país que están a la espera de que el gobierno entregue los alimentos que tenía incautados, al menos 1900 personas esperan sus medicaciones, muchas de ellas impagables, para poder sobrevivir.  

Mientras tanto, Sandra Pettovello se niega a responder lo que no tiene respuesta o tal vez sí, crueldad. Desde el mes de diciembre cientos de personas dejaron de recibir sus tratamientos. El Ministerio de Capital (In)humano interrumpió la atención alegando supuestas irregularidades en la compra de medicamentos. Meses después, el juez federal Julián Ercolini finalmente desestimó la acusación. La metodología se repite: el gobierno instala la sospecha de "curro" para discontinuar sus obligaciones. 

"¿A cuántos pacientes sin recursos le dio sus medicamentos para enfermedades graves la Dirección de Asistencia Directa por situaciones especiales (DADSE) mientras dependió de Sandra Pettovello? ¿Qué presupuesto previó?",  son algunas de las preguntas del pedido de informes que presentó el diputado Juan Marino de Unión por la Patria el último 16 de abril. El gobierno pidió una prórroga para responder, pero el plazo expiró hace diez días. Por eso Marino recurrió a la justicia. El amparo recayó en el  juzgado contencioso administrativo a cargo del juez Esteban Furnari.

 La Dirección de Asistencia Directa por situaciones especiales (DADSE) encargada de proveer este tipo de medicamentos estuvo bajo la órbita de la amiga del presidente desde el inicio de su mandato hasta fines de febrero cuando estalló el escándalo. Desde entonces, se hicieron públicos al menos siete fallecimientos asociados a la interrupción de los tratamientos. La DADSE está ahora en manos del Ministerio de Salud coordinado por Mario Russo. El ministro de nula actividad pública está en la cuerda floja por su cercanía a Pablo de La Torre, el apuntado por el esquema de sobresueldos en la super cartera de Pettovello.

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Piden informes por pacientes con cáncer sin medicamentos

 

LA RESPUESTA DE SALUD: MOTOSIERRA Y PATEAR AFUERA

El pedido de información también llegó al Ministerio de Salud y reveló algunos datos que encienden las luces de alarma. La primera es la de la subejecución presupuestaria. A la fecha se ejecutaron solo $9.196.120.166 pesos de los  $37.985.218.890 previstos para el año 2024. Menos de un tercio en seis meses de gestión. Cabe señalar que al no haberse sancionado un presupuesto para este año se repitieron las partidas de 2023 lo que supone un brutal ajuste en todas las áreas de la administración pública.

Desde febrero, la DADSE dice que registró 513 casos, es decir personas que necesitan del Estado para llevar adelante sus tratamientos.  Sin embargo, el amparo colectivo presentado por organizaciones de pacientes y familiares contabilizó 1900. El ministerio registra 97 amparos judiciales de pacientes que no recibieron su medicación, algunos de ellos fueron apelados, lo que demuestra que el gobierno no quiere entregar la medicación.

MORIR SIN TRATAMIENTO

En estos meses, las organizaciones civiles  que acompañan a pacientes y familiares dieron cuenta de siete muertes. La última que se conoció, fue la de Alexis Almirón. Un joven de 22 años que tenía un cáncer linfático. El cuadro se agravó y requirió una medicación más costosa (de 20 millones de pesos), la droga nunca llegó y falleció.

Camila Giménez tenía 25 años y murió en marzo como consecuencia de un tumor cerebral en el Hospital Pasteur de Villa Maríaprovincia de Córdoba, luego de esperar durante más de un mes el envío de un medicamento oncológico que el Ministerio de Salud de la Nación le debía proveer y nunca envió. La joven esperaba la droga Temozolomida 250g, utilizada para retrasar o detener el crecimiento de las células de cáncer en el cuerpo.

María Teresa Troiano era paciente oncológica y en diciembre de este año dejó de recibir la medicación de la DADSE, lo que deterioró su salud hasta su muerte los primeros días de abril. Como ella hay otros cientos en todo el país. En marzo se conoció el fallecimiento de Aldo Javier Pinto, presidente del Centro Vecinal de Villa 20 de Febrero y de la Asociación Salteña de Básquet Femenino.

Las tres historias, son solo algunos casos de la peor cara de la motosierra y la insensibilidad que muestra el gobierno de Javier Milei y sus funcionarios. Cuesta encontrar antecedentes de semejante indolencia. Tanto la cámara de Diputados como la de Senadores citaron a Pettovello esta semana para que de explicaciones, pero se descuenta que no irá. El gobierno de la libertad priva a sus ciudadanos de medicamentos y alimentos, se niega a responder pedidos de acceso a la información y apela en la justicia lo inapelable.  La crueldad avanza.