Miedo y humillaciones, el calvario de los presos en Congreso: "Me hicieron abrir las nalgas y me filmaron"

Ramona Tolaba fue una de las detenidas de manera arbitraria bajo las órdenes de Patricia Bullrich y describió el doloroso trato que recibió: largas horas esposada y sentada, sin acceso a agua o baños. También fue sometida a un registro invasivo y humillante por personal no calificado.

21 Junio de 2024
Decenas de personas en la conferencia de prensa por los detenidos
Decenas de personas en la conferencia de prensa por los detenidos

Con el correr de los días se van dando a conocer detalles de las humillaciones, el hostigamiento, el calvario, las vejaciones y las violaciones de derechos humanos a las que fueron sometidas las personas detenidas tras la feroz represión que se vivió en las inmediaciones del Congreso de la Nación mientras se trataba la Ley Bases. Ramona Tolaba tiene 56 años, trabaja limpiando edificios y casas particulares, y contó que fue detenida en medio de disturbios con gases lacrimógenos y disparos de balas de goma.

Paola Costas, hija de Ramona Tolaba., en el centro de la foto pidiendo justicia por su mamá.
Paola Costas, hija de Ramona Tolaba., en el centro de la foto pidiendo justicia por su mamá.

Además, describió el trato que recibido tras su detención, incluidas largas horas esposada y sentada, sin acceso a agua o baños adecuados. Y como si esto fuera poco, al llegar a Comodoro Py reveló que fue sometida a un registro invasivo y doloroso. "Te dicen sacate la parte de arriba para ver si tenés moretones o cortaduras, después sacate la parte de abajo para ver si tenés moretones o cortaduras y en ningún momento supe si eran médicos o particulares. Solo sé que eran gente que me fotografiaba y me filmaba, y en un momento lo más desgraciante fue que cuando me dicen ´bajate los pantalones y abrite las nalgas´", relató, angustiada.

La mujer dialogó con El Destape radio, donde relató que cumplió cada orden que le dieron las autoridades a pesar de que muchas de ellas eran degradantes y hasta humillantes. "Yo no entiendo para qué tenía que buscar dentro de mi, no entiendo", se preguntó. Según explicó, trabaja desde el año 2000, mayormente sin estar registrada, lo que le ha causado muchas dificultades para acceder a beneficios sociales y jubilatorios. También detalló que la Ley Bases atenta contra su posibilidad de jubilarse, razón por la cual decidió manifestarse. "La ley elimina las moratorias a los que no tuvimos aportes, todo eso era lo que me indignaba y lo que me llevó a manifestarme", dijo.

Y aclaró: "En casos en los que yo no estoy de acuerdo me movilizo, pero no son siempre, muy pocas veces voy a las marchas. La última que fui fue al delas universidades, ahí también estuve presente. Yo cada vez que me enfermo no cobro. Entonces por esas cosas también lucho por la injusticia que hay en mi rubro., Yo voy de casa en casa y ninguno me tiene en blanco, sólo un señor. Es un dolor no tener derechos. La jubilación también era mi temor de la jubilación, que esta ley decía que no van a poder jubilarse hasta los 65 y yo no estaba de acuerdo, todo eso me llevó a movilizarme. Todo eso me indignaba y fue lo que me llevó a la plaza". 

Feroz represión en las inmediaciones del Congreso
Feroz represión en las inmediaciones del Congreso

Consultada sobre el momento de su detención, contó que ese día salió del trabajo, pasó por al Banco para cumplir con un trámite y se dirigió a la marcha. Luego de caminar e intercambiar palabras con algunos manifestantes, notó que las Fuerzas de seguridad comenzaron con los gases lacrimógenos y los disparos de balas de goma. "Me fui hasta Corrientes y Cerrito y se me ocurrió volver a la plaza, ese fue mi error. Estuve hablando con un jubilado, sentadito en un banco, que tenía la banderita en la espalda y empecé a escuchar los balines. Era muy fuerte y era mucha la cantidad de balas, por eso me escapé. No quería que me de una bala", detalló la mujer.

Y continuó: "Había unos coches estacionados y para protegerme de la bala me quedé acurrucadita y acostada al lado del coche. Ahí fue donde me atraparon, me esposaron y obvio no puse resistencia, Me pusieron un precinto de esos de plástico y contra la pared, sentados, con todo ese olor a meo y mojado. Ahí nos dejaron como dos horas creo. Estuvimos ahí mucho tiempo, luego nos subieron a un móvil. Nos llevaron a una camioneta y nos esposaron al asiento. Tengo un problema en el coxis y sentarse desde ese horario, toda la noche que nos estuvieron paseando, hasta las siete de la mañana del día siguiente, yo lo sentí mucho y fue muy tortuoso".

represion congreso
represion congreso

La empleada doméstica detalló que su primera parada fue la Comisaría N°15, donde gracias a la intervención de un abogado defensor se les permitió "estirar las piernas" e ir al baño por primera vez en horas. "Esa noche dormimos en el piso, tampoco había agua en el baño. En un momento el baño se tapó y el agua rebalsaba. Pero no era que vos tenías agua disponible todo el tiempo porque si querías ir a hacer el número dos no podías porque no había agua", denunció. 

Su siguiente parada fue a Comodoro Py, adonde fue trasladada durante la mañana del jueves. "El dolor que yo sentía era desesperante", relató y aclaró: "A mí me trataron mal en Comodoro Py y nos sacaron fotos desnudas. Lo más desgraciante fue cuando me dicen ´bajate los pantalones, agachate y abrite las nalgas´. Yo no entiendo para qué tenía que buscar dentro de mi trasero, no entiendo. Eso fue una cosa muy fuertes y después de eso nos llevaron a una pequeña celda", explicó.

Y siguió: "Yo me quería lavar las manos después de todo ese proceso y no pude porque no había agua tampoco ahí. Todo eso me pareció maltrato, un maltrato terrible para mí. Sentarme horas y horas casi todo un día sentada en ese móvil, no tener agua, ni tanto para tomar, ni tanto para higienizarnos. Yo golpes físicos no sufrí en ningún momento, pero sí golpes morales. Es loco este país. Milei dice que es el topo va a destruir el Estado y nosotros somos las terroristas". 

Represión en Congreso
Represión en Congreso

Finalmente, Ramona expresó su incredulidad ante las acusaciones de terrorismo y su dolor por tener un antecedente criminal, a pesar de ser una ciudadana honesta y trabajadora. "No puede ser que yo tenga una causa en lo criminal sólo por manifestarme, eso me parece muy duro", dijo y terminó pidiéndole a la sociedad que se involucre más en la política y que luche por los derechos de todos, incluyendo a las empleadas domésticas no registradas.

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