Espías por error: la vergonzosa opereta que quisieron montar para victimizar a Pettovello

Desde los canales paraestatales salieron a instalar que la ministra de Capital Humano había sufrido una intrusión en su casa. El parte de la fiscalía y de la policía lo desmienten: dos alambres cortados en un paredón y un vano intento por desviar la atención. ¡Dos alambres!

12 Junio de 2024
Los alambres cortados que intentaron hacer pasar por gran operativo de inteligencia
Los alambres cortados que intentaron hacer pasar por gran operativo de inteligencia LQC

Parecía una película de espías: intrusiones silenciosas, domicilios vulnerados, cerraduras rotas, servicios de inteligencia residuales. En síntesis, los sótanos de la democracia activados para quebrantar nada menos que la voluntad de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, quien -gritaron con indignación y miedo- había sido víctima de un operativo digno de un thriller. Que, se descubrió, fue una gran comedia. 

Bongiovanni y Pío XII, el límite del barrio Don Segundo donde vive Pettovello
Bongiovanni y Pío XII, el límite del barrio Don Segundo donde vive Pettovello

Con alertas, urgentes y toda la parafernalia noticiosa de los canales de televisión, anunciaron que el domicilio de la ministra en el barrio Don Segundo de Moreno había sido intrusado por dos personas. Informaron que "una vecina" escuchó ladridos de perro a la madrugada, que contactó "al dueño" del predio y que éste al 911. Luego, aterrorizados, detallaron que habían cortado el alambrado eléctrico que hace sonar las alarmas y -por supuesto- explicaron que esta preocupante operación era un "vuelto" por los casos de corrupción que había destapado la ministra. Hordas de kirchneristas, sindicalistas y dirigentes sociales en peregrinación al oeste bonaerense para coparle el rancho a Pettovello. "Los gerentes de la pobreza", dijeron. 

Esta teoría pergeñada en la tevé fue abonada, cuándo no, por el vocero Manuel Adorni y por la diputada Lilia Lemoine, que se sube a cualquier bondi. 

En la parte superior de la foto, la casa de la ministra; abajo, el lugar con los alambres cortados
En la parte superior de la foto, la casa de la ministra; abajo, el lugar con los alambres cortados

Según el parte policial, la llamada al 911 se dio a las 4.10 AM. El encargado de dialogar con los uniformados fue el dueño del complejo de 3 hectáreas y 10 viviendas donde reside la ministra, nada menos que Marcelo Basilotta, su ex mano derecha en el ministerio de Capital Humano, que salió eyectado hace unos meses. Además, es tío político de Pettovello, quien les refirió que -al tratarse de un barrio con régimen semi cerrado- el lugar no tiene cámaras de seguridad ni guardia privada. 

Más allá del alarmismo generalizado y las letras de molde, la información oficial de la Unidad Funcional de Investigaciones N° 1 del Departamento de Moreno nada de esto fue tal como intentaron hacer creer a la comunidad. Para empezar, el domicilio de Pettovello queda a 180 metros del paredón que circunda al barrio. Punto uno: no hay ningún cerco eléctrico perimetral, solo un paredón con tres hileras de alambres. Dos de ellos -en la esquina de Pío XII y Esteban Bongiovanni- fueron cortados como mínimo en febrero. Según el relato paraoficial, por allí intentaron ingresar los maleantes. 

El comunicado de la fiscalía
El comunicado de la fiscalía

Más allá de que nadie entró a Don Segundo, de haberlo hecho tendrían que haber atravesado tres lotes (tres casas) hasta llegar a la casa parquizada y con piscina de Pettovello. 

Lo que sí admitieron los vecinos es que por lo general suele juntarse gente en la calle, pero del otro lado del paredón. Que a veces prenden alguna fogata, juegan al fútbol y hacen bullicio. Por ese motivo es que los perros ladraron a las 4.10 y por eso se convocó a la policía, que determinó que eran apenas dos alambres cortados y reveló que aquel thriller de espías era nada más que una comedia liviana.