El enorme negociado inmobiliario entre los De la Torre y Eidico, la constructora de Jorge O´Reilly

Aprietes, usurpaciones, terrenos "comidos" por el municipio. San Miguel, patria chica del clan de hermanos De la Torres es tierra de nadie. O, mejor dicho, tierra de ellos.

11 Junio de 2024
A la izquierda de la foto, Jorge O'Reilly. En orden: Santiago Santurio, Pablo de la Torre, Mario Russo y Nahuel Sotelo
A la izquierda de la foto, Jorge O'Reilly. En orden: Santiago Santurio, Pablo de la Torre, Mario Russo y Nahuel Sotelo Data Clave

Un terreno de 900 metros cuadrados en Bella Vista. Hoy se calcula que ese predio tiene un valor de 160 mil dólares. Una familia que lo compra en 2017. Un municipio que se lanza a la caza de esa tierra, cotizada en medio de casas mucho más que discretas. 

Los protagonistas de esta historia son identificables. De un lado la abogada Patricia Stábile, nacida y criada en San Miguel, quien adquirió ese terreno tras negociar con su propietario anterior el pago de impuestos atrasados desde el año 2011 más una suma de dinero adicional. Del otro, en un desmesurado juego de poder desigual, el municipio local. Cuando la mujer y su marido se dispusieron a alambrar el terreno, donde tenían pensado construir su casa, arribaron hasta la esquina de Lago Traful y Rafael Obligado dos patrulleros y dos motos. Eran funcionarios municipales, que la derivaron con uno de los hombres fuertes del partido, Héctor "Bebe" Calvente, en ese entonces Secretario General de Gobierno, luego Secretario de Seguridad del municipio y siempre ladero de Joaquín de la Torre, el verdadero hombre fuerte del lugar.

El predio que la Municipalidad de San Miguel le usurpó a Patricia Stábile
El predio que la Municipalidad de San Miguel le usurpó a Patricia Stábile

Cuando la mujer se dirigió a la municipalidad le instalaron un cartel que decía "Propiedad en custodia". El pretexto era que la municipalidad se hacía cargo del cuidado y desmalezamiento de ese predio porque al dueño -residente en Córdoba- no le interesaba conservarlo. El mismo dueño que había pactado con Stábile el pago de los impuestos  atrasados durante 6 años. Cuando la mujer le comunicó al funcionario este acuerdo, el hombre explotó de ira y la conminó a dejar de pagar. 

Con la escritura en la mano, Stábile intentó comenzar a concretar el sueño de la casa propia. Pero en su lugar se encontró con una batalla inesperada desde lo judicial y desde lo moral. Apareció un supuesto comprador (que le habría comprado la parcela de tierra a los mismos dueños, con el detalle de que por ese entonces ya habían muerto), papeles con interlineados, una leyenda en las facturas ("Propiedad en custodia"). La municipalidad armó un expediente y la abogada fue derivada con Manuel de la Torre, en ese momento Secretario de Hacienda y, a la sazón, hermano de Joaquín. Porque en San Miguel todo queda en familia. Tal como consigna el sitio Data Clave, el funcionario le guiñó un ojo y le respondió que ellos le cuidaban el terreno. 

Joaquín de la Torre, el intendente Jaime Méndez y Pablo de la Torre
Joaquín de la Torre, el intendente Jaime Méndez y Pablo de la Torre

Desde ese momento, cada vez que intentó empezar a construir se encontró con algún escollo municipal. O patrulleros o funcionarios municipales (de primer y segundo orden) que le pusieron trabas. Hoy, Stábile sigue teniendo la titularidad del terreno, contrató un arquitecto pero los planos, que esperan ser admitidos en el Municipio. En el Juzgado Civil y Comercial nro. 6 de San Martín, la abogada presentó una denuncia y probó sus dichos, aún no hay ningún tipo de resolución.

El suceso no es único ni aislado, parece ser la muestra de un esquema de negocios que incluiría a personal municipal y a empresas constructoras de alta gama, como EIDICO, de Jorge O´Reilly, quien además de empresario es un hombre fuertemente ligado a los sectores más conservadores de la Iglesia Católica y cuyo nombre sonó como posible embajador ante la Santa Sede en representación del gobierno de Javier Milei, un motivo más de coincidencia con los hermanos De la Torre, de quienes es amigo.

MODELO DE NEGOCIOS
Campo Canale era un barrio precario de setenta casas que quedaba sobre el lateral de una zona llamada de esa manera. De ahí el nombre. Durante 15 años, el municipio (en la piel de Julián Segovia, de la Dirección General de Tierras) presionó a los habitantes para aceptar un millón de pesos y la relocalización en General Rodríguez a cambio de dejar sus casas. Por la falta de escrituras y papeles, no había demasiadas alternativas.

El motivo detrás de las intimidaciones se llama Eidico. La constructora de O´Reilly loteó el predio en centenas de unidades y construyó el complejo "Pueblo Vista", que incluye dos barrios privados: "Village Joven" y "Village Plaza". Cada unidad ronda los 600 mil dólares de valor comercial.

Otro de los "De la Torre boys" es Agustín Sánchez Sorondo, amigo personal, funcionario y tan católico como ellos (un rasgo fundamental de aceptación en el municipio). De aceitados pasos por la función pública (en la Provincia de Buenos Aires y en Mendoza, por ejemplo) siempre destacó por favorecer a Eidico. El tío de Agustín, Ignacio, fue abogado y representante legal de la empresa constructora. 

En este terreno que pertenecía a Mauricio Macri, Eidico construyó el barrio Buenos Aires Village
En este terreno que pertenecía a Mauricio Macri, Eidico construyó el barrio Buenos Aires Village

Otro de los nombres es José Enrique Richards, quien acompañó a Joaquín de la Torre en Provincia y que en 2011, cuando se desempeñaba como subsecretario de Legal y Técnica en San Miguel, logró imponer en el municipio un mecanismo de "excepción" que permitió saltear una ordenanza y permitir la construcción y comercialización de 327 viviendas -que pertenecían a la familia Macri- en el barrio cerrado Buenos Aires Village, un barrio construido por EIDICO.  

Los nexos entre el municipio y Eidico son obscenos. El Estado municipal versus una familia cuyo único pecado fue comprar un terreno. Un modus operandi que se repite. Y una certeza: San Miguel es un feudo y los De la Torre son amos y señores.