Cruzados: La Libertad, Avanza contra el matrimonio igualitario

Los liberales "más locos del mundo" cuestionan derechos civiles reconocidos por leyes que fueron sancionadas en el Congreso de la Nación. Se oponen al matrimonio gay, la despenalización del aborto, el divorcio y hasta la Educación Sexual Integral a la que tildan de "ideología de género". El conservadurismo avanza y la libertad atrasa.

25 Mayo de 2024
La Libertad, Avanza contra los derechos
La Libertad, Avanza contra los derechos NA

Los cruzados eran guerreros cristianos que participaron en batallas para recuperar para su fe lugares sagrados que habían caído en manos de los turcos durante la Edad Media. La primera cruzada duró tres años y se desarrolló en el año 1096. Poco menos de mil años después, los cruzados volvieron para intentar recuperar sus valores, encarnados en La Libertad Avanza, que parece avanzar contra derechos adquiridos: matrimonio igualitario, divorcio, aborto. Para ellos, todo mal. 

El diputado nacional libertario, Alberto 'Bertie' Benegas Lynch aseguró que "le hace ruido que a dos personas del mismo sexo se le diga matrimonio". Más tarde, reiteró su argumento en una entrevista  con TN: "Al gato hay que decirle gato y al perro, perro. El matrimonio viene de la relación tradicional del hombre y mujer". Pero eso no fue todo: Bertie cargó también contra el divorcio "también el Gobierno te dice si te podés divorciar o no. Es ridículo. Vos podés hacer si querés un contrato a plazo. Es decir, esta relación es por tres meses".

Los dichos de Benegas Lynch se suman a los de el Secretario de Culto, Francisco Sánchez, quien en su viaje español (por el cual fue denunciado penalmente) insistió en que las leyes del aborto, matrimonio igualitario y divorcio "buscan pervertir a nuestro hijos y hacer daño a la sociedad". Pero nada puede sorprender del ultramontano neuquino, que llegó a pedir pena de muerte y que ocupa ese ecuménico y pacífico cargo. A su lado, Pedro Picapiedras es moderno. 

No son los únicos, antes del ballotage, el propio presidente Javier Milei, como buen liberal, dijo que "no le importaba la elección sexual" de nadie y comparó la homosexualidad con la zoofilia. "Si querés estar con un elefante y tenés su consentimiento, es problema tuyo y del elefante". Enfrente, su interlocutor era nada más y nada menos que el peruano Jaime Bayly, quien le había remarcado su bisexualidad apenas segundos antes. Y luego lo fustigó. 

También Diana Mondino se refirió al matrimonio igualitario de forma despectiva. La canciller aseveró que "filosóficamente, como liberal, estaba de acuerdo con el proyecto de vida de cada uno" pero luego sumó una comparación repudiable: "Si preferís no bañarte, estar lleno de piojos y es tu elección, listo, después no te quejes si a alguien no le gusta" dijo sin ruborizarse.

Por su parte la reina del conservadurismo, la vicepresidenta Victoria Villarruel, también mostró su intolerancia frente al matrimonio igualitario. En una entrevista con Luis Novaresio, Villarruel dijo "ya estaba garantizado en lo legal con la unión civil". Luego, reconoció que "había que ampliar" determinados derechos, pero cuestionó "llamarlo matrimonio, que es una institución que tiene que ver con lo religioso". Más tarde aclaró que "no le molestaba".

Francisco Sánchez, secretario de Culto. A su lado, Pedro Picapiedras es moderno
Francisco Sánchez, secretario de Culto. A su lado, Pedro Picapiedras es moderno

La yapa se la lleva el diputado provincial de Tucumán, el libertario Ricardo Bussi, ex candidato a gobernador y a diputado nacional. En octubre de 2023 dijo que los miembros del colectivo LGBT "merecían respeto, como los rengos y los ciegos". No hay remate.

Los dichos conservadores de Francisco Sánchez, Secretario de Culto, provocaron la reacción de las diputados del PRO, Silvia Lospennato y María Eugenia Vidal. En la última sesión especial se pronunciaron para que la Cámara Baja exprese su repudió a los dichos del funcionario, en contra de las leyes de aborto, matrimonio igualitario y divorcio. El proyecto, sin embargo no pudo ser aprobado porque no reunió la mayoría especial requerida al no contar con un dictamen previo. La votación cerró con 140 votos a favor, 71 en contra y una abstención. La iniciativa marcó la primera fricción entre los legisladores de La Libertad Avanza y sus aliados estratégicos de PRO.